Mitos Y Realidades: Lactancia Materna

¿Sabías que la leche materna es el alimento más completo pues aporta a los bebés todos los nutrientes necesarios para que crezcan sanos y fuertes?

Quizá hayas leído al respecto o hayas escuchado a las abuelitas hablar del tema. Lo cierto es que, a pesar de que en la actualidad se ha difundido la importancia de la lactancia materna, todavía existen dudas para quien llega el momento de llevarla a la práctica.

A continuación te presentamos los 10 mitos más frecuentes que suelen confundir o desinformar a las mamás en el momento de iniciar la alimentación de sus bebés. Para derribar esos mitos, te ofrecemos información comprobada científicamente que te ayudará a decidir con seguridad cómo alimentar a tu bebé.

Mito 1: Las fórmulas artificiales modernas son casi iguales a la leche materna.

Realidad: ninguna de las fórmulas artificiales tiene los nutrientes que contiene la leche materna. Además, las fórmulas no varían de acuerdo con las necesidades de crecimiento de los niños; en cambio, la leche del seno materno si se adapta naturalmente a lo que cada bebé necesita en las diferentes etapas de su desarrollo.

Mito 2: La lactancia prolongada más allá de los seis meses de edad del niño no sirve, ya que la calidad de la leche materna disminuye.

Realidad: Aun cuando el bebé ya puede recibir otro tipo de alimentos después de los seis meses, la leche materna continúa siendo su fuente primordial hasta los 12 meses. Después de este periodo, los beneficios de la leche materna permanecen, pues ayudan al bebé a adquirir más defensas naturales contra las infecciones.

Mito 3: Es normal que duela al amamantar a mi bebé.

Realidad: Al principio puede haber dolor en los senos, pero este no debe generar mayor molestia y debe desaparecer entre el tercer y quinto día. Si después de este periodo persiste el dolor y aparecen grietas, seguramente es debido a la mala colocación del niño al pecho o la inadecuada manera en que el bebé prende su boca al pezón.

Mito 4: Si tomas atole o cerveza, incrementarás la producción y calidad de la leche.

Realidad: Ni la cerveza ni el atole son productores de leche materna. Con el exceso de cerveza (más de 355ml) solo lograrás inhibir la producción de leche, y con el consumo desmedido de atole únicamente ganarás sobrepeso.

Mito 5: No puedes amamantar a tu bebé si “si no tienes pezones”.

Realidad: Los pezones planos no son impedimento para lactar a tu bebé. Hay forma de estimularlos y los niños siempre encuentran el modo de conseguirlo. La asesoría de un médico experto te ayudará a conseguir una la lactancia exitosa.

Mito 6: Si pasas muchas horas lavando ropa o estas bajo el sol por un tiempo prolongado, la leche se enfría o puede empachar al bebé.

Realidad: La leche se extrae con la misma temperatura. El contacto con el frio o el calor no influye en la calidad de la lactancia.

Mito 7: Tú controlas la lactancia. Debes amamantar a tu bebé cada 2 o 3 horas, quince minutos de cada lado.

Realidad: La lactancia es controlada por las necesidades del bebé, él sabe cuánto quiere y necesita mamar. Si bien algunos bebés siguen un horario bastante fijo, otros son más impredecibles y no tiene un mismo ritmo de alimentación. Recuerda que el niño “suelta el pecho” cuando está satisfecho.

Mito 8: Si ingieres medicamentos no debes amamantar.

Realidad: Hay muy pocas medicinas que no puedes consumir con seguridad mientras amamantas. Debes consultar siempre a un médico, él te brindará opciones eficaces. Toma siempre en cuenta el beneficio de continuar con la lactancia materna.

Mito 9: Cuando te encuentras enojada o asustada, no amamantes al bebé porque esa leche le caerá mal.

Realidad: Aunque el bebé pueda sentir tus emociones o percibir tus sentimientos, esto no hace que la leche le haga daño.

Mito 10: La leche es tan poquita que no vale la pena amamantarlo.

Realidad: La mayoría de las mujeres producen la leche suficiente para alimentar al bebé. La cantidad que puedes producir se relaciona con la frecuencia que das de comer al niño y con la manera en que el bebé prende su boca al pezón. Entre más succión, mayor producción.


Leer mas de: general, decision, vacunacion, cartilla, aprendizaje, ludoteca, cuidado, familia, bebé, bebe, maternidad, lactancia, alimentación
Calificación
Aún no se ha calificado este artículo, ¡Se el primero en calificarlo!